No obstante,
el rio sono sus piedras
y poco a poco,
muy despacio... se alejo.
Se alejo de la montaña
que cernia su corriente.
Se alejo de la sierra
que vigilaba sus sueños.
Poco a poco,
de manera extraña,
sin dejar nada en su camino
que lo pudiera recordar.
Y si lo recordaban
era simplemente asi:
"Como el rio, el pequeño rio
que bañaba la montaña".